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El Colegio y el SXF
Nuestra experiencia ha sido que los niños con el síndrome X frágil tienen a menudo dificultades para funcionar en clases de educación regular sin ningún tipo de ayuda o en clases de educación especial típica. Primero, su perfil de resultados en pruebas estandarizadas, con habilidades tan dispares, generalmente no cuadran en las categorías de diagnóstico establecidas por el sistema educativo. Por ejemplo, algunos varones con X frágil tienen su máximo de destreza relacionados con su gran memoria visual. Pueden demostrar una habilidad en identificar números y letras a una edad temprana; sin embargo, pueden tener problemas para hacer uso de esta información de una forma significativa (como en la lectura) debido a sus problemas con la secuenciación. Las relativamente fuertes habilidades de imitación verbal de los niños significan que a menudo se benefician de modelos donde el lenguaje juega un papel importante. Esto puede no ser posible, por ejemplo, en una clase para niños con retraso mental moderado o autismo.
Los niños con el síndrome X frágil muestran a menudo una gran variabilidad en sus habilidades. Esto se puede poner de manifiesto en puntuaciones de CI, de consecución de logros, y de medidas de comportamiento adaptativo, los cuales pueden bajar en muy distintos grados. Por lo tanto, el diseño de un programa educativo apropiado ha necesitado mucha creatividad y flexibilidad por parte del personal de la escuela.

De la misma manera que para cualquier niño con necesidades especiales, considerar las posibilidades y carencias individuales es el mejor punto de partida para determinar una apropiada ubicación en la escuela. Aunque no hay un tipo particular de clase que concentre las necesidades de todos los niños con SXF, deberían considerarse las siguientes características para un programa educativo:

- Tiempo con compañeros de la misma edad en el marco de una clase regular. La duración de este tiempo puede variar dependiendo de las necesidades del niño y de los objetivos de la clase. Es también muy importante especificar el tipo de apoyo proporcionado en el marco de una clase regular (un tutor o un auxiliar o especialista, un espacio especifico para tranquilizar al niño, etc.), la estructura de esta clase y cuáles serán los logros en la clase durante este tiempo. Por ejemplo, una clase de arte con grandes exigencias de planificación motora o habilidades en la motricidad fina y mucho ruido continuado puede ser muy difícil para un niño con el SXF.
-Tiempo en una clase pequeña y estructurada que permita la instrucción de individuos y pequeños grupos a cargo de un profesor de educación especial. El tiempo necesario puede variar de un niño con X Frágil a otro pudiendo ir desde un breve periodo a todo el día de clase. Como mínimo, el profesor de educación especial deberá familiarizarse con el estilo de aprendizaje del estudiante y tener la posibilidad de intentar nuevas estrategias o reforzar las habilidades previas de aprendizaje. Este profesor podría también proporcionar ideas a otros profesionales que trabajen con el niño. A menudo es útil centrarse, en este marco, en técnicas para matemáticas, lectura y escritura ya que, probablemente, son éstas las que suponen los retos más importantes para los niños con X Frágil.

-También debería tenerse en consideración el exponerlos a buenos modelos de conducta y lenguaje. Los niños con el SXF tienden a imitar lo que ven y oyen, sea bueno o malo. Una clase que está compuesta esencialmente por estudiantes con problemas en el habla o que tienen significativos problemas de comportamiento no beneficiará a un muchacho con el SXF que tenga una habilidad lingüística aceptable.
-Otro asunto es la estructura que se proporciona en la(s) clase(s) del estudiante. Por estructura entendemos el uso de una rutina coherente que generalmente permanece un día tras otro. La estructura puede referirse también a la disposición física de la clase y de los materiales. A los niños con el SXF les serán muy útiles señales visuales que le indiquen qué se espera que haga en un área dada. Por ejemplo, se podría designar un "área de trabajo" (donde la posibilidad de distracción sea mínima) y un "área de juego" (con juguetes u otros materiales lúdicos) así como una programación diaria actualizada. Se podrían usar fotografías o dibujos sobre las actividades del día, emparejados con palabras, para realizar dicha programación. Se podría incluso pegar ésta en el pupitre del estudiante de manera que pueda marcar aquellas actividades que ha completado.
Además la estructura se puede referir a la consistencia de los profesores al ocuparse de los problemas de comportamiento o la forma de llevar la clase día a día. Las clases más libres o "abiertas", dirigidas de algún modo por los propios estudiantes pueden no ser buenas para un niño con el SXF
-Otro aspecto crítico de un programa escolar satisfactorio es la comunicación permanente entre las personas que trabajan con el niño: padres, profesores, terapeutas y administradores. Esto es importante para el establecimiento de objetivos PEI (Programa Educativo de Integración), para determinar qué es lo que funciona y lo que no a nivel práctico y para añadir ideas o estrategias de tratamiento. Para los encuentros cara a cara, llevar un libro de notas durante todo el día puede ser un muy útil medio de comunicación. Los profesores y terapeutas pueden escribir breves notas sobre el comportamiento del niño, el enfoque dado a una sesión particular, conceptos en los que se ha hecho hincapié ese día en la clase y asignación de deberes. Los padres pueden escribir sobre experiencias sobresalientes ocurridas durante el fin de semana, éxitos o fracasos, cambios en la medicación del niño, etc. El uso de libro de notas puede incluirse en el PEI del estudiante.
- Debe tenerse en cuenta también la flexibilidad de los profesores principales. Nuestra experiencia nos dice que estos niños requieren planificación extra y mucha reflexión a lo largo del año escolar. Un planteamiento puede funcionar durante un tiempo siendo necesario cambiarlo en un determinado momento. Ser demasiado rígido en la aplicación de una estrategia o en la manera de hacer las cosas, aún siendo aceptable para otros estudiantes de la clase, puede resultar problemático para niños con el SXF. Cuando la creatividad del profesor se haya agotado, debería buscar por iniciativa propia ayuda de otros profesores o programas.


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